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05.08.2005

A NUESTROS CLIENTES

Somos una empresa pequeña, artesanal  y no dependemos de un volumen alto de ventas. Cada orden que recibimos es importante para nosotros y tal es nuestra relación con cada cliente. En nuestra empresa, productos y servicios van de la mano. Siempre los recibirá juntos. Garantizado.

Para  MG  la satisfacción del cliente no es simplemente una meta: Es una filosofía y un orgullo.
22.07.2005

NUESTROS INICIOS

Corria el año 1910 cuando llega la primera oleada de españoles al en ese entonces, pueblito de 25 de Mayo, en la provincia de Buenos Aires.

LLegaron con sus costumbres y con todas las ilusiones propias de la epoca, fue en ese momento donde se transmitieron los conocimientos y secretos de padres a hijos, y asi llego 1948 donde se iniciaron en la conservacion de fiambres, pescados y embutidos. Zona de inmigrantes europeos, donde se fusionaban tradiciones, italianas, alemanas, polacas  y holandesas junto a las españolas, dando origen a distintos productos de los cuales hoy es nuestro deber y obligación, darlos a conoser y desgutar por todos los apacionados y gustosos del ahumado, llevado el humo a nuestros tiempos, como un valor agregado, dando ese caractiristico sabor antiguo, sin perder la naturalidad del producto, ese es nuestro lema, nuestro desafio.

Ubicados actualmente en la ciudad de San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina, nuevamente fucionando distintas culturas sobre el ahumado, adoptando los sabores locales sobre carnes salvajes e incorporando nuestra experiencia en ahumados de embutidos, pancetas y nuestras especialidades en aceitunas y  condimentos.

 

NOS PRESENTAMOS

Somos un emprendimiento de servicios para Ud, sus amigos y sus familiares, brindamos con nuestra basta experiencia en el mercado de los ahumados, una diversidad de productos tradicionales y exquisiteces; presentándolos en piezas enteras, trozos o bien nos hacemos cargo de las tablas o picadas para sus reuniones, optimizando los distintos productos según la cantidad de agasajados.

Contamos con una presentación de ahumados en frascos conservados en aceites estacionados y saborizados, permitiendo a la familia, consumirlos lentamente sin los problemas habituales del refrigerador sobre los fiambres y quesos, (sequedad y endurecimiento).

 

Un poco de historia

Desde tiempos inmemoriales, el ahumado no sólo ha servido para conservar pescados, carnes y embutidos sino que ha contribuido a realzar el sabor de esos alimentos gracias al aroma único del humo de maderas como el roble o el olmo.

 

Ya en épocas remotas, la abundancia de los productos de temporada que desbordaba el apetito de cazadores y pescadores obligó a aguzar el ingenio y permitió descubrir diversos sistemas de conservación de los alimentos. En tierras de Alaska, a cuyas costas llegaban los salmones en verano para remontar los ríos hasta el lugar de desove, sus habitantes -los inuits, que habitaban la costa ártica desde la bahía de Bristol hasta la punta de la Demarcación, o el pueblo tlingit, que se estableció en el sureste- basaban su sustento en la pesca. Los tlingit -como otras tribus nativas del norte de América, entre las que existía la creencia de que los salmones eran espíritus de las aguas -consideraban al salmón un pueblo sagrado que vivía en el océano y viajaba en canoas invisibles, y le mostraban su respeto con cánticos, oraciones y ceremonias. Tras pescar y comer un salmón por ejemplo, los tlingit arrojaban las espinas al mar para que así se convirtieran en nuevos salmones.

Durante la temporada de pesca del salmón, limitada a los meses de verano, los clanes de la tribu de los tlingit establecían sus campamentos junto a los lugares de pesca. Cada clan tenía su río y el jefe del clan era el propietario del ahumadero. Mientras los hombres capturaban los salmones con trampas o arpones en los ríos, las mujeres preparaban el pescado para su conservación. El salmón se dejaba secar en estructuras de madera al abrigo de los elementos o en los ahumaderos. Una vez ahumado, el salmón se almacenaba en cajas de madera alabeada y completadas las provisiones para el invierno, el salmón sobrante se utilizaba para aceite.

En Alaska, en la actualidad, desde las orillas del río Kuskokwim a los pueblos de la región de Panhandle, el ciclo del salmón sigue marcando el ritmo y el calendario de la región, al igual que hace miles de años, y en los campamentos de pescadores y en los ahumaderos se emplean aún esos métodos tradicionales para conservar el salmón todo el invierno. Hoy, en España, son ya varios los ahumadores que han elegido esta excelente materia prima natural para la producción de salmón salvaje ahumado en frío (Iox). Con un salado y un ahumado más ligeros que los utilizados por los nativos de Alaska, se obtiene un ahumado que inmediatamente se distingue por su carne prieta, su color brillante, y su sabor natural y profundo. Gracias a la labor de estos ahumadores artesanos son cada vez más numerosos los chefs y gastrónomos que redescubren las olvidadas cualidades del salmón salvaje.

21.07.2005

AQUI LOS RESULTADOS

Tradicionales:

 

Panceta de la estepa (ahumada) 

Jamon de la cordillera (ahumado)

Bondiola andina (ahumada)

Aceitunas ahumadas en salmuera

Queso ahumado

Quesos saborizados

Ciervo, trucha y jabalí ahumado

 

Exquisiteces:

 

Queso azul en aceite

Sardo al whisky

Aceitunas rellenas con trucha ahumada

Aceitunas rellenas con queso ahumado

Aceitunas rellenas con almendras

Aceitunas al ajillo

Jamón Praga (se degusta caliente)

Pates de Trucha, ciervo, jabalí